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sábado, 31 de mayo de 2014

EL SECRETO DE SUS OJOS

   La tarde consumia su luego fatuo,aturdida en un clarooscuro casi negro que un cielo le probocaba a modo de barro en un talon,consumido por la fiereza que solo a algunos les dan las palabras,sacudio su arena en los bolsillos y se dispuso a jugar al juego.un juego que mas que un juego le sonaba a cuento,a aventura e incluso a riesgo,pero tambien oyo una vez a un sabio y ultimamente lo habia leido en algun cartel de las calles de madrid,dandole a si un nuevo sentido a la teoria cosmica,el riesgo era no arriesgar,y esa sensacion entre cierto o falso le devolvia a un minuto atras y eso lo convertia en un minto mas de vida,pero no un minuto cualquiera mas de vida,un minuto extra.sorprendido de su suerte albergo en su fantasia la cantidad de cosas que pueden pasar en tan solo un minuto.
  Abrir un correo de alguien quien no esperabas,leer las palabras adecuadas de un conjuro,los numeros de la primitiva convirtiendo en un minuto a alguien de pobre a rico,un adios improvisado,un accidente mortal,y rebuscando en su memoria recordo que el tenia un minuto que no olvidaria probablemente el resto de su vida,el minuto que trascurrio en un pasillo de hospital cruzandolo con la noticia en la cabeza de que su madre acababa de morir.miro por la television y se dio cuenta de que estaban poniendo el secreto de sus ojos en la television ,ultima pelicula de campanella y en su juego con aquel desconocido al cual se entregaba a modo de riesgo,decidio contarle el principio de esa historia que veia en la television,el por que el ni lo sabia,solo la fiereza que le daban las palabras le empujaba,bueno la fiereza y aquel minuto extra que ganaba en ese instante en el que formaba parte,de un todo y de un nada,pero el verbo le llevaba......
el 24 de mayo de 1974 fue la ultima vez que rafael morales desayuno con liliana colotto,y ese momento lo recordaria el resto de su vida,recordaba cada detalle de aquella mañana,habian hecho sus planes de vaciones,ella le preparo un te que el endulzo con ese terron y medio de azucar,recordo ese dulce de grosellas naturales,las florecillas en su camison,y sobre todo su sonrisa,una sonrisa recien amanecida que se fundia con un rayo de sol que entraba en su ventana,aquella meñana....
complacido una vez mas con el encuentro,y convencido de poseer ese minuto extra,siguio soñanado en su mesa,mando aquel correo que le devolveria a la textura efimera otra vez,de saberse con la suerte de un encuentro fortuito,cosmico y con a roma a tragedia en su connotacion,pero toda evolucion duele,escuece y siempre hace crece,y sobre todo sirve.
una tarde mas...gracias

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