Mejor así. Mejor ahora. Me decepcionas de esta manera tan burda, tan
torpe, tan estúpida y tan poco elegante y te llevas así mi confianza
rota, no la pasees por ningún sitio que nadie te la sabrá reparar.
Aunque, sinceramente, prefiero que sea de esta forma. Prefiero que sea
hoy, ya.
A la confianza le ocurre como a las horas o a cualquier
tipo de inocencia, son valiosas sólo porque una vez perdidas ya nunca
jamás se pueden recuperar. Y la decepción, bueno la decepción no es más
que un plato que te deja tibio, pues no se sirve ni frío ni caliente. Es
sólo el aperitivo que no estaba en la carta, se sirve siempre a los
postres, y es el único que nadie pidió degustar.
Mejor así. Mejor
ahora. Porque hacerlo más tarde habría sido peor. Porque a cada día que
pasaba, yo te iba apreciando un poquito más. Porque te lo habría dado
todo a cambio de nada, aunque eso ya no tenga sentido, porque nadie lo
podrá comprobar. Porque el cariño que te he tenido hoy me duele
deshacerlo como quien deshace un nudo tan apretado que uno se deja las
uñas intentándolo desanudar. Algún día esta cuerda volverá a estar a
punto para nuevos nudos, espero que pronto, no te preocupes que ya. Pero
insisto, es mejor así, es mejor ahora. Mañana te habría querido algo
mejor todavía, mañana me habría dolido algo más.
Mejor así. Mejor
ahora. Hazme un último favor, si es que todavía puedo pedirte algo.
Jamás digas que fuimos amigos. Un amigo no hace lo que has decidido
hacernos a ti y a mí. Un amigo no desprecia lo que teníamos a cambio de
sea lo que sea que hayas decidido llevarte. Di mejor que sabes disfrazar
cualquier cosa de amistad. Di mejor que me engañaste durante demasiado
tiempo. Explica que eres todo un artista en el difícil arte del engaño a
largo plazo. Y cuenta también, si quieres, todo lo que sabes de mí y
que sólo a ti te confié. Más no me vas a poder decepcionar. Ni que te
empeñes, da igual.
A partir de ahora, eres sólo un error, un
borrón, una muesca más en mi vida. Qué le vamos a hacer, vivir es
equivocarse para, algún día, acertar. Otra persona que me hizo feliz
durante un tiempo, aunque fuera a través de la lente distorsionada de
burdas farsas. Burda la comedia y tonto yo, de nuevo, por tragármela.
Como dijo el sabio, la primera vez que me engañaste fue culpa tuya. La
segunda, si se llegase a dar, sería mía, sólo mía y de nadie más.
Por eso mejor así, mejor ahora. Una nueva ocasión que me da la vida
para replantear —o confirmar— mis expectativas. La gente que nunca jamás
se decepciona es aquella que no espera nada del prójimo.
Pero yo
me niego a vivir con la confianza mutilada. Porque alguien sin
expectativas es alguien con un futuro enfermo terminal. Así que volverán
a engañarme, seguramente, pero será gente distinta. Pero no por ello
voy a dejar de confiar. Y no lo haré por lo que tú has hecho, qué va. Lo
haré por esa gente que aún me responde dándolo todo. Por esa gente que
no mira primero qué hay de lo suyo. Por esa gente que sigue fabricando
recuerdos de mi historia. Ellos no se merecen que yo no les crea. Ni los
que han pasado, ni los que vendrán.
Por todo ello, te deseo que
te vaya bonito. Tranquilo que de mí no obtendrás jamás una crítica, ni
un comentario, ni una opinión. Hace tiempo decidí dedicarle mi tiempo
sólo a aquello que me aporta algo. Por eso te deseo que tengas suerte en
la vida. Que entre engaño y engaño encuentres algo parecido a la
felicidad. Y que nadie que se acerque a ti pueda de entrada oler tu
alma.
Ah, y que la vida jamás te dé lo que te mereces.
Que jamás descubras el verdadero significado de la palabra soledad
Cincuenta intentos,cincuenta desengaños,cincuenta segundos para acabar,.Cincuenta hombres en una vida..Cincuenta intervalos de silencios rotos.Cincuenta maricas en un local..Cincuenta ideas en el coco..Cincuenta intimidades que no te contare.Cincuenta chismes que por un cafe te contaria sin pensarmelo.Cincuenta cartas que ya escribi.Cincuenta que aun no se si escribirlas.Cincuenta disculpas.Cincuenta agradecimientos.Cincuenta minutos de tu tiempo,y el mio.CINCUENTA SOMBRAS DE UN GAY
Vistas de página en total
martes, 2 de agosto de 2016
jueves, 14 de enero de 2016
DE QUE DEPENDEN

De qué dependen.
De qué dependen tus sueños.
De qué dependen tus proyectos.
De qué dependen tus dudas y tus miedos.
De qué dependes tú.
De quién dependes.
A quién hay que preguntarle si estás bien.
De quién depende que sonrías.
De quién depende tu felicidad.
De quién depende que mañana vayas a tener un buen día.
Dime, en serio, de quién dependes.
En manos de quién te has puesto.
En manos de quién estás.
A cuenta de quién has hipotecado tu futuro.
O mejor aún, tu presente.
Tu dignidad.
A quién has decidido regalarle tu estado de ánimo.
En quién has delegado el poder de cambiar tu humor.
O tu capacidad de cariño.
O tu esperanza. Tu basta ya.
De dónde te crees que salen los sueños.
Por dónde te crees que empiezan los cambios.
Y dónde te has pensado que las utopías empiezan a llamarse realidad.
Estas preguntas son las verdaderamente importantes.
Las únicas que deberías estarte haciendo.
Porque la única independencia posible es aquella que te libera por dentro.
Porque el único progreso consiste en que algún día, todo eso, tan sólo dependa de ti.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
