Súbete a ser un punto de ti mismo
que sobrevuelen sólo los reveldes
que antes de ti llegaron. Que esa cumbre
resulte inaccesible a los que trepan;
Que no se llegue allí sin alas propias.
Y que nunca
te concedas pensar que ese es tu límite
ni traces propiedad sobre su altura.
El que ama volar siempre está abajo
del cielo de su sed. y sólo deja
tras de sí la pisada que lo impulsa.
que sobrevuelen sólo los reveldes
que antes de ti llegaron. Que esa cumbre
resulte inaccesible a los que trepan;
Que no se llegue allí sin alas propias.
Y que nunca
te concedas pensar que ese es tu límite
ni traces propiedad sobre su altura.
El que ama volar siempre está abajo
del cielo de su sed. y sólo deja
tras de sí la pisada que lo impulsa.

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