Te he mentido. Justo lo que te juré que jamás haría. Lo he hecho. Repetidas veces. Aunque
eso no es lo peor. Lo peor es que lo he venido haciendo desde el primer día. Desde que te
conocí. Te dije que por fin te había encontrado. Te dije que eras mi una entre un millón. Te
intenté explicar que jamás me había sentido así. Que tú serías mi antes, y mi después. Y que
si tú me querías, ya no buscaba más. Después te dije que esto era lo que siempre había
deseado. Te conté que amaba la estabilidad que me proporcionabas. Por la prisa de estar
contigo. Por la calma de estar junto a ti. Te puse en el lugar de mis inquietudes, creyendo
que así, igual por inanición, mataría a la bestia. E ignoré que esa bestia, si no come
inquietudes, se me come a mí. Te vendí una fidelidad que, más que fidelidad, fue represión.
Te vendí una exclusividad que, más que exclusividad, fue prohibición. Te vendí un
compromiso que, más que compromiso, fue soledad. Y tú decidiste comprar. Creíste que
cambiaría. O mejor. Me creíste cuando te dije que cambiaría. Decidiste creerme. Al igual
que yo, necesitaste creer para poder querer. Y dejé de probar. Dejé de probar, para probar
contigo. Y todo io que probamos fue deliciosamente inolvidable. Pero no fue lo que había
probado sin ti. Probamos, nos probamos y nos gustó lo que probamos, que fue muy
diferente a lo que no podíamos volver a probar jamás. Y eso, la imposibilidad de volverlo a
probar, fue lo que, seguramente, lo hizo mucho más apetecible de lo que realmente es.
Vaya par de nómadas que se hicieron los sedentarios, no sé a quién quisimos engañar. Pero
qué lindo engaño, la verdad. Ojalá todos los engaños tuviesen momentos tan dulces como
los nuestros. Ojalá todas las mentiras llevasen tanta razón, tanta verdad. Discúlpame, te lo
ruego, te lo sigo rogando. No sé ni cómo me lo vuelvo a creer yo cada vez. Me he contado
ese cuento tantas veces que hasta mis mejores amigos pasan apuros haciéndose los
crédulos. Me quedé muy solo estrenando ilusión cada primera vez. Y aun así, desde dentro
de esta locura, cada vez vuelve a ser lo único cierto, lo más real que existe, lo más grande
que hay y que probablemente viviré jamás. Sé que me volverá a ocurrir. Este para siempre
que dura un rato. Este nunca más que siempre vuelve. Volveré a desmentir todo lo que he
escrito aquí, volverá a parecerme todo un ensayo, volverá a ser increíble y volverá un por
fin a perder el por. No me mires así. No es algo de lo que me pueda sentir orgulloso. Piensa
que el hecho de que yo te mintiese no significa que fueses tú la única engañada. Ya no nos
voy a engañar más. Me veo capaz de volverme a mentir. Pero ya no contigo. Ya no contra
ti.
Cincuenta intentos,cincuenta desengaños,cincuenta segundos para acabar,.Cincuenta hombres en una vida..Cincuenta intervalos de silencios rotos.Cincuenta maricas en un local..Cincuenta ideas en el coco..Cincuenta intimidades que no te contare.Cincuenta chismes que por un cafe te contaria sin pensarmelo.Cincuenta cartas que ya escribi.Cincuenta que aun no se si escribirlas.Cincuenta disculpas.Cincuenta agradecimientos.Cincuenta minutos de tu tiempo,y el mio.CINCUENTA SOMBRAS DE UN GAY

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